¿Cómo integrar un ecommerce con un ERP?
Los pasos concretos para planear una integración ecommerce-ERP sin que se convierta en un proyecto interminable.
1. Definí qué información tiene que viajar. Las integraciones más comunes son stock, precios, pedidos y facturación — pero rara vez hace falta conectar las cuatro al mismo tiempo. Elegí la que más fricción genera hoy y arrancá por ahí.
2. Decidí quién manda. Para cada dato que viaja, tiene que haber un solo sistema que sea la fuente de verdad. El ERP suele mandar en stock y precios; el ecommerce suele mandar en pedidos nuevos. Si los dos sistemas pueden escribir el mismo dato, definí reglas claras de qué pasa si entran en conflicto.
3. Elegí el mecanismo de sincronización. Puede ser en tiempo real (vía webhooks o API, cuando el dato cambia al instante) o por lotes (por ejemplo, cada 15 minutos). Tiempo real tiene sentido para stock crítico; por lotes suele alcanzar y sale más barato para el resto.
4. Planeá qué pasa cuando algo falla. Una sincronización que falla en silencio es peor que no tener integración: genera errores que nadie detecta hasta que un cliente se queja. Definí de entrada cómo se van a notificar los errores y quién los revisa.
5. Probá con datos reales antes de activar en producción. Los casos límite (un producto sin stock, un cliente con lista de precio especial, un pedido con dirección incompleta) son los que rompen integraciones que funcionaban bien en la demo.